#Opinión / Venezuela: preámbulo para lo peor

 

Por Juan Cuvi

 

            Los conspiracionistas están de plácemes. El operativo que terminó en el secuestro de Nicolás Maduro es un filón inagotable para las más diversas teorías, versiones, suposiciones y fantasías. Que quién los entregó a los gringos, que si la CIA infiltró a las fuerzas de seguridad, que si hay cubanos de las fuerzas especiales detenidos, que cuál fue el verdadero objetivo de la agresión militar…. En fin, y como ocurre con este tipo de incidentes, pasarán años hasta que se develen los factores, detalles y actores que intervinieron a la sombra de lo que divulgan los medios de comunicación.

El panorama se enreda aún más debido a la desquiciante incertidumbre que proyecta el estilo político de Donald Trump. El atropello flagrante al derecho internacional, por citar solo un aspecto, está conmocionando al mundo entero. Sus declaraciones son una oda a la arbitrariedad más burda y rampante. Al margen de que ciertas decisiones le hayan dado resultados exitosos, mucha gente se pregunta si las consecuencias finales no serán absolutamente caóticas y catastróficas. Gobernar Venezuela a control remoto y con puros funcionarios chavistas suena delirante.

En medio de esta confusión hay, sin embargo, un aspecto al que no se le ha prestado mayor atención, y que, aún a riesgo de caer en el mismo terreno de las confabulaciones, podría darnos pistas sobre lo que puede venirse a futuro.

Desde un inicio Trump puso especial énfasis en la superioridad técnico-militar del operativo. Según sus propias palabras, ningún país del mundo podría haber realizado un operativo así de perfecto. Como película de Hollywood. El corolario de este mensaje cae por su propio peso: cualquier que quiera meterse con los Estados Unidos ya sabe a qué atenerse.

Dos insumos abonan a esta declaración. Un alto funcionario del gobierno gringo afirmó que dispusieron de un avión provisto de una tecnología informática tan avanzada que prácticamente inmovilizó los radares antiaéreos chinos. Otro alto funcionario añadió que también inutilizaron todo el sistema de defensa antiaérea suministrado por los rusos. Eso explicaría la nula respuesta de las fuerzas armadas venezolanas una vez desencadenado el ataque, una pasividad que sorprendió a todo el mundo.

En esencia, Trump se está dirigiendo a China y Rusia como las dos potencias que están disputándole el dominio global. Cuando concluye que su gobierno está definiendo una hegemonía hemisférica incuestionable, que podría incluir la ocupación por la fuerza de Groenlandia, cuya zona marítima está plagada de buques chinos y rusos, plantea un escenario que no obvia una eventual conflagración mundial.

La agresión a Venezuela bien puede ser un ensayo para probar y afinar las nuevas tecnologías militares. En 1937, en plena guerra civil española, las fuerzas aéreas alemanas e italiana bombardearon y arrasaron la ciudad de Guernica como un anticipo experimental de su desarrollo militar. Así se prepararon para la II Guerra Mundial.

 

Enero 6, 2026

Acerca de Juan Cuvi 210 Articles
Miembro de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA), Master en Desarrollo Local. Director de la Fundación Donum, Cuenca. Exdirigente de Alfaro Vive Carajo, Parte de la Red Ecudor Decide Mejor Sin TLC.

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