#Opinión / UNA VIDA DE VIAJES, TEATRO Y MUCHO ROCK GRUNCHERO a propósito del reciente Tour Caribe por Colombia.

 

Por Fer Jr. Prieto / La columna del mono infinito

 

Quienes me conocen de años añejos, saben que no concibo la vida sin viajes, teatro y mucho rock grunchero y en La Petisa Babilonia, mi nicho creativo, también ha sido de siempre un nicho para quienes, por lo menos, comparten las dos primeras, así ha sido durante los veinticinco años de su existencia y así se ha mantenido, con once giras y otros viajes cortos que no se cuentan en el registro histórico pero que también ocurrieron.

Encuentro una fascinación de amantes secretos, toda la adrenalina que puede contener un viaje teatral por carretera, explorando paisajes, probando comidas, detectando diferentes olores, pero sobre todo y principalmente, compartiendo y creando con otros y otras que van siendo parte de ese viaje, no hay placer mayor que esos momentos donde alrededor de una cerveza, vino, café o fernet se discute sobre el mundo, el teatro, la vida misma, con gente que piensa, habla y se expresa diferente y es ahí cuando defiendo a golpe de guerrillas que no deberían existir las fronteras y que por lo menos Latinoamérica debiera ser un solo lugar para todos y todas, sin las diferencias de políticos que nos separan, pero bueno esa es otra columna.

El último viaje no fue por el sur del continente, ni México o Cuba fue por Colombia en el Caribe y si bien ya habíamos hecho una con una Lilith espíritu libre potente interpretada por Heily Guerrero que abrió caminos, este volumen dos, fue con Fractales en la geometría humana del caos, una de las obras más viajeras de La Petisa Babilonia, esta vez con una gran Patty Monje y una increíble Laura S. Guevara y no les pongo la placa de gratis porque a pesar de su inexperiencia, las tres en dos momentos diferentes demostraron que son mujeres poderosas y artistas comprometidas que no le temen a esa especie de juglaresca que va de pueblo en pueblo con los bártulos a cuestas representando en diferentes tipos de escenarios.

Y más allá de contar la experiencia de las viajeras y de los personajes del viaje, no sería relevante contarlo, si no fuera por qué en los veinticinco años de La Petisa hemos clavado la bandera de los viajes en muchos países, ciudades y pueblos, menos en Colombia donde increíblemente recién comenzamos a descubrirla viajando con teatro.

Para una persona que no se para en un escenario, debe pensar que un viaje teatral se parece a un paseo de olla o a un plan familiar vacacional  o a un descanso de fin de año en una playa, pero no, es diferente, sin desmeritar que esos viajes o salidas también son muy chéveres, en un viaje teatral se pone al máximo lo que somos, juegan los egos, nuestras debilidades, el carácter y también nuestras fortalezas, el sentido de la cooperación y colectividad y el estado de alerta permanente, también descubrimos habilidades, sentimientos y comportamientos que no conocíamos.

Puede parecer mucho, pero créanme que es así o por lo menos a esa conclusión he llegado luego de casi doce giras.

y casi que cada momento compartiendo, se disfruta sin la prisa de la cotidianidad, es por eso también que al regreso nos estrellamos con la realidad, porque en los viajes, vivimos una realidad diferente.

En este viaje, quedará para el historial del proyecto teatral, los hermosos encuentros con Luisa F. Suarez de “La Casa en el aire” un proyecto por demás hermoso y mágico en plena sierrita de Palomino, con Fernanda Medina de la “Libreteca Vida” que hace un trabajo bárbaro repartiendo escrituras y talleres con la población también de Palomino,  también con todos los actores, actrices y artistas en general que conforman la “Asociación distrital de teatristas de Cartagena” en especial con Rogelio Franco, Eliecer Paternina, Alejandra Padilla y Ana Guerrero, cada uno y una con su vocación y estilo, nos lograron mostrar una Cartagena diferente, y podría quedarme mencionando a cada uno y una que desde Palomino hasta Cartagena pasando por Santa Marta fueron parte de este nuevo reto.

Pero eso sí no podría dejar de mencionar a Tatiana Nieto quien fuera de La Petisa en sus inicios y que con solo dieciséis años vivió una de las experiencias viajeras más duras de todas no en términos de dificultad, aunque también lo fue, sino en términos de experiencias, ahora ya cuarentona nos quedó tiempo para recordar aquellos días que ya parecen lejanos.

Desde esta columna en Ecuador Today donde escribo cada vez que se me pianta un lagrimón o quiero gritar algo, un agradecimiento profundo a todos y todas las que hicieron posible este viaje, esta experiencia que, además, con el tiempo y ya con el vino decantado, tendrá un sabor más exquisito para Patty Monje y Laura S. Guevara, de su primera experiencia como actrices juglares de La Petisa viajando por el caribe colombiano.

Acerca de Fernando Prieto Valencia 28 Articles
Director de teatro, escritor y dramaturgo, andariego.

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