Un clic, un QR o un mensaje falso: las estafas digitales se vuelven más difíciles de reconocer

La inteligencia artificial está ayudando a los ciberdelincuentes a crear engaños más flexibles y convincentes. El riesgo no se limita a las grandes empresas: también alcanza a cualquier persona que use un celular, correo electrónico o cuentas en línea.

Un mensaje de error que parece real, un código QR dentro de un correo o una supuesta guía para solucionar un problema pueden convertirse en la puerta de entrada a una estafa digital. Los ataques están cambiando al mismo ritmo que la tecnología y, durante el primer semestre de 2026, la inteligencia artificial comenzó a ocupar un papel más visible dentro de estas amenazas.

Esto importa porque la vida cotidiana también ocurre en internet. Fotografías, conversaciones, documentos, correos y accesos a distintas plataformas pueden quedar expuestos cuando una persona sigue una instrucción falsa, entrega información o permite que un programa malicioso entre en su dispositivo.

900.000

componentes de IA analizados

25.000

casos considerados sospechosos

Más de 3.000

casos directamente maliciosos

11 %

del phishing por correo usó códigos QR

La IA ya forma parte de algunos programas maliciosos

De acuerdo con el informe de amenazas del primer semestre de 2026 de ESET, los atacantes no siempre necesitan inventar métodos completamente nuevos. En muchos casos, toman engaños conocidos y los adaptan rápidamente a nuevas plataformas, herramientas y hábitos de los usuarios.

Durante este periodo, los sistemas de ESET analizaron cerca de 900.000 pequeños componentes e instrucciones utilizados por herramientas de inteligencia artificial. Entre ellos se identificaron 25.000 casos sospechosos y más de 3.000 directamente maliciosos. El crecimiento de este ecosistema abre más oportunidades para que estas herramientas sean utilizadas de forma indebida.

Uno de los hallazgos fue PromptSpy, el primer programa malicioso conocido para Android que integra inteligencia artificial generativa durante su funcionamiento. En términos simples, puede interpretar lo que aparece en la pantalla y adaptarse a distintos teléfonos y entornos, en lugar de depender únicamente de instrucciones fijas. Aunque este tipo de amenaza todavía enfrenta limitaciones, muestra cómo podrían volverse más flexibles los ataques futuros.

Cuando una falsa “solución” se convierte en el problema

Otra técnica en crecimiento utiliza mensajes de error falsos para convencer a la persona de que realice una acción peligrosa. Puede aparecer como una verificación, una página de ayuda, una extensión para el navegador o una instrucción relacionada con el inicio de sesión en servicios en línea.

El engaño funciona porque parece ofrecer una solución inmediata. La persona cree que está corrigiendo una falla, pero en realidad puede estar facilitando el acceso a su dispositivo o a una cuenta. Las detecciones de esta modalidad se duplicaron con creces entre el segundo semestre de 2025 y el primero de 2026, una señal de que los atacantes continúan ajustando sus estrategias.

También se observaron casos en los que se aprovechan procesos legítimos de autorización para tomar el control de cuentas en la nube, incluso sin robar directamente la contraseña. Esto demuestra que reconocer una página conocida o tener activada una segunda verificación no siempre es suficiente cuando el usuario es manipulado para aprobar el acceso.

Los códigos QR también pueden ocultar enlaces peligrosos

Escanear un código QR se ha convertido en una acción cotidiana, y precisamente esa confianza está siendo aprovechada. Los delincuentes pueden incluir dentro del código un enlace que dirige a una página maliciosa y trasladar el engaño desde el correo electrónico hacia el celular, donde suele ser más difícil revisar la dirección completa del sitio.

Aproximadamente el 11 % de los correos de phishing detectados durante el primer semestre de 2026 utilizaron códigos QR. Esta modalidad alcanzó niveles récord en los datos analizados, con una mayor presencia en Estados Unidos, España y México.

El secuestro de información no se detiene

El ransomware, conocido por bloquear información y exigir un pago para recuperarla, continuó creciendo durante el semestre. Además, se documentaron más de 100 herramientas distintas creadas para desactivar programas de seguridad durante los ataques, y siguen apareciendo nuevas variantes.

Aunque aumentó el número de ataques, cada vez menos víctimas están dispuestas a pagar. Los datos citados en el informe indican que entre el 14 % y el 28 % de las personas u organizaciones afectadas entregaron el rescate. Sin embargo, una menor cantidad de pagos no significa que el problema haya desaparecido: la pérdida de acceso a archivos y cuentas sigue siendo una consecuencia seria.

La ciberseguridad también es un asunto personal

No hace falta dirigir una gran empresa para ser un objetivo. Basta con tener un teléfono, usar correo electrónico o guardar información en servicios digitales. Los ataques descritos se apoyan, sobre todo, en acciones normales: leer una guía, resolver un supuesto error, escanear un código o autorizar un acceso.

La principal señal de alerta es la urgencia. Cuando un mensaje exige actuar de inmediato, seguir instrucciones poco habituales o confiar en un enlace sin verificarlo, conviene detenerse antes de continuar. En un entorno donde los engaños pueden adaptarse mejor a cada pantalla y situación, unos segundos de revisión pueden evitar que datos personales, cuentas o dispositivos queden expuestos.

La tecnología cambia, pero el punto de entrada muchas veces sigue siendo el mismo: una decisión tomada con prisa frente a la pantalla.

Fuente: Informe de amenazas del primer semestre de 2026 de ESET.

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