Y el Teatro Tecal fue una fiesta, con el estreno y el homenaje a La Petisa Babilonia

Y EL TEATRO TECAL FUE UNA FIESTA,

CON EL ESTRENO Y EL HOMENAJE A LA PETISA BABILONIA

Por: Fer Jr. Prieto

ADVERTENCIA: Si usted lee mis columnas en Ecuador Today, pero no sabe qué carajos es La Petisa Babilonia, por favor, cambie de lectura, porque le podrá parecer un escrito muy personal de agradecimientos, nombres y momentos que desconoce.

————————————

En una época que ya parece antigua, cuando un grupo de teatro en Bogotá estrenaba, se respiraba el estreno un tiempo antes, se recibían invitaciones, había cóctel, murmullos, encuentros y bohemia.

Para el estreno de EL GRITO QUE EL MUNDO CALLA, quisimos hacerlo un poco así.

Pero debo confesarles que, si bien es normal vivir montados en el carrusel de la adrenalina en La Petisa Babilonia, y he logrado con la experiencia de los años tener el control de momentos intensos, el de este finde me superó; me sentía montado en un kayak navegando en río salvaje.

Un estreno es un estreno y si a eso le sumas que la Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte de tu ciudad va a homenajear a tu equipo artístico, bueno, la cosa se pone intensa.

Los que comenzaron el llamado fueron los amigos y amigas de prensa: Gabriel de Ropa Prestada, Mariel y Carlos de Incluite en el Arte, desde Argentina, Santiago y Emi de Ecuador Today, Edison y Gaby de Tamices desde Ecuador, José Manuel López de Revistus desde México, Anggie, Lina y Julián de Laud Estéreo, Edgar de Quira Medios y William de Kiosko Teatral en Colombia todos ellos y ellas con sus entrevistas y charlas le dieron voz a lo que iba a suceder.

EL ESTRENO

Vino gente de teatro, amigos de la parcería; también se unieron al estreno el Goce Pagano con el buena onda de Saúl. Había partido de Colombia justo después de la función y ahí Paula, la del hostal Fátima, levantó la mano y dijo: Tranquilos, muñecos, vengan después del teatro al Hostal, habrá fútbol y cerveza y, después, váyanse a bailar salsa al Goce. Entonces Ange organizó al pelotón de los viajeros de Couchsurfing, y la cosa del primer día del estreno fue redonda: teatro, público, fútbol, fiesta y unas sesenta personas que recorrían las calles de la hermosa Candelaria unidas por esas ganas de armarse plan chévere alrededor del teatro.

Fue lindo ver, entre muchos que asistieron a la función, a Rodrigo Rodríguez de Ditirambo, que vino con su alegría de maestro a plantarse con su presencia y su energía de ¡Que viva el teatro! Y ahí se sumaron Lina de Casa Tea, Elvis de Gotas de Mercurio y Jhon del Tecal.

El primer Round estuvo duro pero el segundo… Ufff

ESTRENO, COCTEL Y HOMENAJE

El segundo día hubo un ambiente de fiesta desde temprano, con el olor del canelazo a la chilena por los rincones del Tecal, montones de llamadas y mensajes. En un punto nos preocupamos porque, en términos de público, estábamos rodeando las cien personas, cuando la sala tiene capacidad para ochenta, pero por fortuna algunos se bajaron (también tristemente). Estuvo justo al tope, y entonces música protesta al palo, velas en las mesas, olor de frutas, hierbas, panela y vino caliente, así a la vieja usanza, con un Ikaro bohemio manejando la orquesta en el hall, una Sofía punk de host y un Arturo rockero a cargo del cóctel; la imagen de los tres concordaba perfecto con la esencia de La Petisa.

Y entonces vino la función: Danna Ortiz, Patty Monje y Heily Daniela Guerrero, en esa actitud de actrices superpoderosas, llevaron la pieza teatral a buenos términos, logrando conmover y cuestionar con su excelente trabajo corporal y su actuación, ¡un laburo bárbaro! Y desde las luces, Santiago impecable.

Y al terminar un director nervioso como hacía años que no, salió a presentar a quien venía con el homenaje y, las palabras no le salían con coherencia, ella, Ana María Boada, que tiene el garbo de la experiencia en estas lindes, apareció con su presencia abismal y su increíble equipo de trabajo, a salvar al vagabundo y se apropió del público con sus hermosas palabras de homenaje, y es que Ana María ha construido una vida no solo en la escena desde los años de la Escuela del Teatro Libre sino desde la gestión pública, es admirable su lugar y el empeño de su trabajo dentro del movimiento artístico de la ciudad y, luego de ese bello discurso, nos entregó el reconocimiento en forma de placa que levante ridículamente a lo trofeo de campeonato de fútbol, así como lo hizo Maradona en el mundial del 86 (eso si no lo besé)

Pero bueno, ¿qué quiere que les diga? Estaba nervioso, y ahí aparecieron, gracias a las tecnologías, en la pantalla de cine del Tecal y a través de Zoom, una parte de la parcería suramexicana que nos acompaña de siempre, y vinieron las palabras emocionadas y eternas de una Rosario Sabarrena en Argentina, el discurso divertido y sonoro de un Raymond Duque en Ecuador, el saludo de amistad sincera de un José Manuel López en México y los aplausos de Denitze y Pamela desde Chile, Alberto en Ecuador, Alex y Aleja desde Rusia y otros más que también estaban, y los que no estuvieron es porque no supieron conectarse en el momento.

En la sala, quizás fue solo una percepción personal, pero se respiraba un ambiente de cofradía teatrera, de parcería, de bohemia, un público diverso que estuvo presente, aplaudió, abrazo y nos acompañó con cariño en un momento histórico.

Era lindo ver a los familiares del equipo presentes, a quienes alguna vez estuvieron, como Andrea Toro, fundadora de La Petisa cuando no se llamaba La Petisa, al guapo Cristian Villamil (¿han visto los galanes mexicanos de los setentas? Ok, así de guapo) a la increíble Catherine Gutiérrez que también estuvo en La Petisa, al eterno Cristian García, el que planea las luminotecnias, a la tía Patty, que las ha visto todas, y a muchos que, les pido perdón por no mencionarlos, son parte primordial de este proyecto teatral itinerante con sede en la carretera.

Entre otros, solo faltaron los master del Tecal pero bueno esa es la tercera parte de este escrito.

EL TECAL

Todo comenzó ahí, desde mis inicios como actor a los quince años y luego, con el tiempo, es el lugar donde siempre La Petisa se presenta antes o después de un viaje, ya sea con grupos armados en otros países o con un equipo bogotano con el que nos vamos de correrías juglarescas.

El Tecal es el lugar donde hemos creado también; es la hermosa casa que permite hacer cosas como las del finde y eso es gracias a sus directores, amigos, maestros, pero sobre todo inspiradores de andanzas, de tablas, de vida, porque Crispulo y Mónica son la sabiduría, el concejo y el acompañamiento casi permanente de una vida de teatro, recorridos y experiencias del vagabundo.

Ayer el Tecal era una fiesta, gracias a ellos que lo permiten y a su confianza; no estaban porque también se presentaban en otra sala, donde también los estaban homenajeando por su larga trayectoria.

De mi parte, y ambos lo saben, el agradecimiento es eterno.

Después de ese momento todo fue más fiesta; la previa en el Tecal ya lo dije, con música, cócteles y charlas, de nuevo Saúl con su vengan al Goce Pagano a bailar, de nuevo Paula del hostal Fátima: tranquilos, muñecos, vengan a quedarse después al hostal, y entonces cerró la noche como debe ser: Teatro, charlas, experiencias, fiesta y encuentros.

A la mañana siguiente, ya en plan más tranqui, recordé mientras caminábamos junto a Mad Love Heily, que es la que lleva la batuta de todo, la bailarina, actriz, productora y sobre todo timonel del tren del proyecto teatral, que la Candelaria, ese barrio de toda la vida, es hermoso en la mañana, con sus calles tranquilas, teatros, su gente, su olor a café y a recuerdos de otros años.

Pero bueno, la vida continúa, y ahora se viene el Tour Guatemala y la segunda parte del estreno del Grito que el mundo calla junto con Lilith espíritu libre, en el Teatro Mágico Marcel del país centroamericano.

de nuevo el proyecto multiétnico e itinerante con sede en la carretera…

¡Va por más!

Acerca de Fernando Prieto Valencia 33 Articles
Director de teatro, escritor y dramaturgo, andariego.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*