Una página que solicita comprobar que no somos robots o instalar una herramienta puede parecer un trámite rutinario. Pero algunos mensajes esconden instrucciones diseñadas para robar contraseñas, sesiones de acceso y archivos personales. Amatera, una amenaza detectada con creciente frecuencia en América Latina, muestra por qué la seguridad digital también depende de saber cuándo no hacer clic.
El riesgo puede comenzar con una búsqueda cotidiana: descargar un programa, abrir un documento o ingresar a una página que parece confiable. En determinadas campañas, la víctima encuentra una supuesta verificación de seguridad que le pide copiar y ejecutar un comando en su computadora. En lugar de comprobar su identidad, esa instrucción puede activar la instalación de software malicioso.
Esta técnica se conoce como ClickFix y ha sido utilizada en campañas que distribuyen Amatera, un programa diseñado para sustraer información. Según el análisis de ESET, durante el primer semestre de 2026 Amatera fue la familia de infostealers —programas especializados en robar datos— con mayor volumen de detecciones en América Latina. El resultado corresponde a la telemetría de la compañía y no implica que todos los usuarios de la región hayan sido afectados.
La amenaza no se limita a contraseñas guardadas. También puede extraer cookies y tokens que mantienen abiertas las sesiones, datos de formularios, archivos sensibles e información relacionada con billeteras de criptomonedas. Una cuenta comprometida puede ser utilizada para cometer fraudes o intentar entrar a los sistemas de una empresa.
El engaño se presenta como una tarea aparentemente normal
Los delincuentes distribuyen estas amenazas mediante sitios falsos, anuncios en buscadores, documentos engañosos y mensajes dirigidos. En ocasiones, suplantan páginas de herramientas tecnológicas o muestran una falsa pantalla CAPTCHA para convencer a la persona de ejecutar instrucciones que no debería utilizar.
El fenómeno está creciendo. Los registros de ESET muestran que las detecciones asociadas a ClickFix aumentaron un 108% en el primer semestre de 2026 frente al segundo semestre de 2025. Esta cifra mide detecciones de la técnica, no exclusivamente infecciones por Amatera.
El problema puede afectar a la vida personal y al trabajo al mismo tiempo. Si alguien utiliza el mismo navegador para acceder a su correo particular, banca en línea y aplicaciones corporativas, un incidente en un equipo doméstico podría exponer también información de su organización.
Tres hábitos que ayudan a evitar el robo de información
Antes de descargar un programa, conviene acceder al sitio oficial escribiendo la dirección o utilizando una fuente verificada, en lugar de confiar únicamente en anuncios. Una verificación CAPTCHA legítima no debería pedir que se copie un comando para ejecutarlo en PowerShell, Terminal o la ventana Ejecutar del sistema.
También es recomendable separar las sesiones personales de las laborales, utilizar autenticación multifactor resistente al phishing cuando esté disponible y evitar guardar información especialmente sensible en el navegador si existe una alternativa más segura. ESET destaca que la prevención debe combinar hábitos de navegación con controles capaces de detectar ejecuciones sospechosas.
Si se sospecha una infección, desconectar o aislar el equipo es solo el comienzo. Desde otro dispositivo confiable se deben cerrar las sesiones activas, cambiar las contraseñas, revisar los accesos a correo y servicios financieros y, cuando corresponda, revocar otros códigos o claves de acceso expuestos. En una empresa, es importante alertar al equipo de seguridad para revisar si hubo accesos posteriores.
Como recuerda el análisis de ESET, reinstalar el equipo puede ser necesario, pero por sí solo no invalida las credenciales que ya fueron robadas. Reconocer el engaño a tiempo y responder de forma ordenada es tan importante como contar con protección tecnológica.


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