ESET Latinoamérica advierte que ciberdelincuentes utilizan falsas ofertas de compra, servicios fraudulentos para cancelar contratos y esquemas de recuperación de dinero para engañar a quienes buscan deshacerse de un tiempo compartido.
Buenos Aires, Argentina – Las estimaciones sugieren que el mercado global de los tiempos compartidos estuvo cerca de los USD 20.000 millones en 2025 y podría superar los USD 38.000 millones para 2034. Aun así, muchos propietarios terminan queriendo salir de estos contratos, ya sea por el aumento de las cuotas de mantenimiento, cambios en sus circunstancias personales o preocupaciones por las obligaciones financieras a largo plazo. Si bien hay alternativas legítimas para salir de un tiempo compartido, como programas de rescisión o devolución de las desarrolladoras, anuncios en mercados especializados o incluso la recompran de las cadenas por un porcentaje del valor original. Sin embargo, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, alerta que los estafadores han detectado el creciente mercado de propietarios insatisfechos y están sacando provecho de ello.
La forma en que operan estas empresas es casi un reflejo de las estafas clásicas relacionadas con los tiempos compartidos. Pero, en lugar de atraer a las víctimas con la promesa de una hermosa propiedad vacacional, las seducen con la garantía de una salida rápida y sin complicaciones. Aunque existen compañías legítimas que pueden ayudar en este proceso, el mercado está saturado de estafadores. Según ESET, estas son algunas señales de alerta:
- Llamadas no solicitadas después de que obtienen los datos al buscar en registros inmobiliarios.
- Seminarios gratuitos acompañados de almuerzos o cenas, donde se aplican tácticas de presión o mensajes alarmistas diseñados para aumentar las preocupaciones sobre posibles deudas futuras.
- Elevados pagos por adelantado que pueden ascender a miles de dólares antes de que se haya realizado cualquier trabajo, en esquemas similares a las estafas de pago anticipado.
- Promesas de resultados garantizados o devolución del dinero, o afirmaciones de que conocen mecanismos legales secretos para cancelar contratos.
- Consejos poco fiables, como dejar de pagar las cuotas anuales, lo que podría perjudicar su historial crediticio. También pueden desalentar las consultas a abogados.
ESET identificó cinco esquemas frecuentes de estafas:
1. Cobran la tarifa y desaparecen: La empresa fraudulenta cobra una importante tarifa por adelantado, que puede ascender a miles de dólares. Una vez recibido el dinero, realiza poco o ningún trabajo y se dedica a dar excusas durante meses hasta que la compañía desaparece. Más adelante, vuelve a operar bajo una nueva marca.
2. Transferencia fraudulenta de la titularidad a una empresa pantalla: La empresa promete transferir la propiedad fuera de su nombre. Sin embargo, en lugar de devolverla al complejo turístico o transferirla a un comprador legítimo, la cede a una empresa fantasma. Cuando el complejo descubre la situación, la víctima sigue siendo legalmente responsable de las cuotas, sanciones y posibles procesos de ejecución.
3. Falsas demandas colectivas: Los estafadores se presentan como representantes legales y afirman que están organizando una demanda colectiva contra la empresa desarrolladora del tiempo compartido para invalidar todos los contratos. Exigen importantes honorarios legales y otros gastos asociados, pero en realidad la demanda no existe.
4. Falsos compradores interesados en revender la propiedad: se recibe una llamada o correo electrónico de un supuesto corredor que asegura tener un comprador listo para adquirir un tiempo compartido al contado e incluso por encima del valor de mercado. El único requisito es que se pague primero ciertos gastos, como impuestos, costos de transferencia bancaria o servicios de depósito en garantía. Toda la historia es una excusa para conseguir más dinero.
5. Estafas de recuperación: Los estafadores obtienen listas de víctimas de otras estafas relacionadas con tiempos compartidos y las contactan afirmando trabajar para organismos gubernamentales o empresas especializadas en recuperación de fondos. Prometen recuperar el dinero perdido o completar el proceso de salida del contrato. Pero también se trata de una estafa. Lo único que buscan es cobrar una tarifa por adelantado para procesar un supuesto caso que en realidad no existe. Una vez realizado el pago, desaparecen.
Aunque el mercado está lleno de estafadores, existen compañías legítimas que pueden ayudar a desprenderse de un tiempo compartido. La mejor forma según ESET de asegurarse de no estar tratando con delincuentes es:
- Comprobar que el pago se realice a través de una cuenta de depósito en garantía (escrow) y solo una vez completado el trabajo, evitando cualquier pago por adelantado.
- Solicitar pruebas de credenciales legales, como el nombre del bufete de abogados o del profesional autorizado con el que trabajan, así como su número de licencia inmobiliaria cuando corresponda. Verificar siempre la autenticidad de esta información.
- Investigar antecedentes de la empresa y buscar reclamos o quejas de clientes.
- Revisar cuidadosamente el contrato para detectar lenguaje ambiguo, diferencias entre promesas y resultados concretos, letra pequeña relacionada con garantías de devolución del dinero o recomendaciones de incumplir pagos.
- Desconfiar de cualquier empresa que lo contacte de forma no solicitada o que garantice una salida rápida y segura al 100%.
En caso de ya haber sido víctima de una estafa de este estilo y ya haber realizado un pago a una empresa fraudulenta, todavía existe la posibilidad de recuperar el dinero si se actúa rápidamente. ESET comparte los siguientes estos pasos:
- Si se pagó con tarjeta, comunicarse con el banco o entidad emisora e impugne el cargo alegando fraude o servicios no prestados. Los plazos varían según la entidad, por lo que es importante actuar cuanto antes.
- Si realizó una transferencia bancaria, solicitar inmediatamente que intenten revertirla. También contactar al equipo antifraude del banco y asegurarse de cancelar cualquier débito automático asociado.
- Reunir todas las pruebas posibles de la estafa, incluidos correos electrónicos, cartas, mensajes de texto, comprobantes de pago, contratos y cualquier otra documentación relevante.
- Presentar una denuncia ante las autoridades competentes en el país.
- Mantenerse alerta ante nuevas estafas y no confiar en personas o entidades que afirmen poder recuperar el dinero perdido, incluso si aseguran representar a organismos gubernamentales.
- Contactarse con la empresa responsable del tiempo compartido para confirmar si la compañía fraudulenta se comunicó con ellos y verificar que las cuotas de mantenimiento estén al día.


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