Vale, la última foto no es la comida del hotel, si no lo que me preparé el primer día que llegué a casa 😋
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
Cada día tienes que enviar a través de un QR tu temperatura corporal, a las 9 y a las 2. Prohibido dejar la habitación bajo ningún concepto. Puede pedir comida fuera: leche, galletas o pan de molde, pero nada que venga cocinado de un restaurante.
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
De vez en cuando se pasan por tu puerta y te hacen tomarte la temperatura delante de ellos. El control es total. pic.twitter.com/UJEkMcWtep
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
Otro día vinieron a meterme un bastoncillo en la boca para otra prueba y por poco me hacen una traqueotomía. pic.twitter.com/qJY186DQwc
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
Cada uno aprovecha el tiempo lo mejor que puede. Mi amigo Jorge, deportista redomado, se vio en la misma situación hace apenas unas semanas y el tío se hizo una media maratón en los 8 metros de pasillo con los que contaba en su habitación. When there is a will, there is a way. pic.twitter.com/XhdNLKGQV2
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
Como resido en Shanghái, me han dejado pasar la segunda semana de cuarentena en casa. El día antes del traslado en furgoneta, mi mujer me llamó para decirme que acababan de instalar un sensor en la puerta y una cámara de seguridad. Comenzaba a sentirme como Al Capone. pic.twitter.com/lLwaOL5c3F
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
El traslado fue en una furgoneta. 2 tipos vestidos de astronauta me llevaron hasta mi urbanización. Allí, 2 policías me esperaban para leerme lo que serían mis obligaciones (tiene derecho a un abogado, todo lo que diga…). Uno de ellos grababa el proceso con una mini cámara. pic.twitter.com/p7oYizIfQM
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020
El día 12 de cuarentena vino un médico a hacerme el último PCR, otras dos banderillas para la saca. Dos días después era por fin libre.
— Nyscalo (@Nyscalo) November 9, 2020


Be the first to comment