#Opinión / El informe

La política ecuatoriana ya tiene un insumo para la nueva telenovela nacional: el informe de la Comisión especializada ocasional por la verdad, justicia y lucha contra la corrupción, en el caso denominado “El gran padrino”. Son tantos los errores e inconsistencias que constan en el texto que la ciudadanía se pregunta si serán producto de la inocultable mediocridad de los y las integrantes de la Comisión o si responderán a una acción deliberada.

En el primer caso, basta con escuchar algunas intervenciones de las y los proponentes del juicio, en el seno de la Asamblea Nacional o en los medios de comunicación, para colegir que no había otro desenlace posible. En ese desierto argumentativo únicamente pueden sobrevivir las piedras.

En el segundo caso, en cambio, habría que suponer que una mente calculadora está detrás del proceso. Porque, en la práctica, y tal como están evolucionando los acontecimientos, un informe tan chabacano solo puede servir para salvarle al presidente Lasso de una eventual destitución. La inminente descalificación del informe en la Corte Constitucional bloquearía el juicio político que impulsa el correísmo obtuso. ¿Cuál es, entonces, el verdadero itinerario de esta ofensiva parlamentaria de la oposición?

Por ahora, y para evitar una mayor vergüenza pública, quienes promueven el juicio político están retocando con masilla las fisuras del informe. Retiraron la acusación de traición a la patria porque no tenía ni pies ni cabeza. Con esa justificación no pasaba ni el más elemental control de constitucionalidad. No obstante, dejaron como elemento del proceso un mensaje virtual de Leonardo Cortázar que resultó ser falso. Son estas veleidades las que abonan a la fragilidad del informe.

El siguiente capítulo de la telenovela apunta a la naturaleza del informe. Especialmente, por las profundas deficiencias semánticas, sintácticas y estructurales de las que adolece. Basta con echarle una lectura rápida para constatar que se trata de un revoltijo donde han metido la mano legos, expertos y simples transcriptores. Argumentos jurídicos sólidos sirven de fundamento para conclusiones pedestres y antojadizas. Al parecer, los autores pusieron la carreta delante de los bueyes: primero la destitución de Lasso y después la investigación. El informe carece de lo que en jurisprudencia se conoce como unidad lógica.

El tercer capítulo ya lo anticipó la asambleísta Mireya Pazmiño: declararle loco al primer mandatario porque se contradice en sus declaraciones o porque luce medio atarantado. Con este argumento tocaría encerrar en el manicomio a toda la clase política del país, empezando por la asambleísta Pazmiño.

El presidente Lasso debe renunciar por incompetente, porque ha perdido la confianza ciudadana, porque no entendió que una república no es un banco, porque carece de legitimidad. Y debe irse junto con los que lo quieren botar, porque ambos afrontan el mismo rechazo ciudadano. Esto, obviamente, no consta en el informe.

 

Marzo 3, 2023

 

 

Acerca de Juan Cuvi 216 Articles
Miembro de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA), Master en Desarrollo Local. Director de la Fundación Donum, Cuenca. Exdirigente de Alfaro Vive Carajo, Parte de la Red Ecudor Decide Mejor Sin TLC.

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