El Reporte de Sostenibilidad 2025 muestra cómo la educación digital, el bienestar de las personas y el cuidado ambiental pueden integrarse en una misma estrategia empresarial.
En un mundo cada vez más conectado, proteger el futuro ya no significa únicamente evitar fraudes, virus o robos de información. También implica enseñar a las personas a desenvolverse con seguridad en Internet, reducir las brechas digitales, cuidar el entorno y construir relaciones empresariales más responsables.
Esta visión marcó la gestión desarrollada durante 2025 por la operación local de la compañía de ciberseguridad. Su trabajo se concentró en cuatro ámbitos: comunidad, colaboradores, ambiente y cadena de valor.
“Nuestro compromiso con la sostenibilidad se basa en cuatro ejes fundamentales que promueven el desarrollo de nuestra empresa, nuestros colaboradores, nuestra cadena de valor, la comunidad y el entorno ambiental”, señala Andrés Zurita, CEO de bSmart–ESET Ecuador.
Seguridad digital que llega a las personas
Uno de los principales focos del año fue acercar la ciberseguridad a quienes no necesariamente conocen de tecnología. La compañía realizó ocho charlas de concientización, impartió 16 horas de formación en instituciones educativas y entregó 107 licencias de seguridad a participantes de programas de autoempleo y proyectos desarrollados junto con World Vision.
Las actividades involucraron a universidades, colegios, empresas, entidades públicas y organizaciones sociales. También se mantuvieron alianzas con World Vision, WOMCY, el Instituto Tecnológico San Antonio y la Fundación Sembrar Esperanza.
El objetivo no fue hablar de conceptos complejos, sino ayudar a las personas a reconocer riesgos comunes: mensajes fraudulentos, robo de contraseñas, exposición de información personal y amenazas que pueden afectar a niños, jóvenes, familias y trabajadores.
“Estamos construyendo un entorno tecnológico más seguro del que las personas puedan disfrutar. Nos proponemos lograrlo a través de la educación y el compromiso con la investigación y el desarrollo de soluciones tecnológicas”, explica Isaac López, líder de Talento Humano y Responsabilidad Social.
El impacto también comienza dentro de la empresa
La sostenibilidad también se reflejó en la gestión interna. Durante el año se registraron 377 horas de capacitación, 15 beneficios para colaboradores y 27 iniciativas orientadas al bienestar, la salud, el aprendizaje, la integración y el desarrollo profesional.
Las formaciones abordaron atención al cliente, ventas, herramientas digitales, inteligencia artificial, salud, prevención laboral, diversidad, seguridad y sostenibilidad.
“Este tipo de proyectos refuerzan nuestro propósito de ser una empresa humana, consciente y comprometida con el desarrollo de las personas y del entorno”, afirma López.
Del mundo digital al cuidado ambiental
El reporte también recoge iniciativas como el proyecto de huertos orgánicos en la comunidad de Pomasqui y la campaña Basura Digital, que alcanzó a 744 personas.
Esta última buscó generar conciencia sobre una realidad poco visible: el almacenamiento innecesario de archivos, correos, fotografías y datos también demanda infraestructura y energía. A esto se sumaron acciones relacionadas con el Día Mundial del Agua y actividades para promover hábitos más responsables en el uso de dispositivos y recursos tecnológicos.
Empresas que entienden su papel en la sociedad
La gestión de 2025 deja una conclusión clara: la sostenibilidad no debe mantenerse separada del negocio. Puede incorporarse en la forma en que una empresa trabaja, capacita, toma decisiones y se relaciona con su entorno.
“Las empresas no solo son entidades económicas, sino participantes vitales en nuestras comunidades. Tenemos la responsabilidad de apoyar y desarrollar nuestro entorno”, afirma Zurita.
Para el ejecutivo, esta responsabilidad también exige un liderazgo más activo. “Los CEOs no solo tenemos la opción, sino la obligación de aportar y marcar la diferencia. Tenemos que unirnos en este viaje que nos lleve a un futuro mejor”.
El Reporte de Sostenibilidad 2025 muestra que una empresa dedicada a proteger la vida digital también puede generar impacto fuera de las pantallas: educando, creando oportunidades, fortaleciendo a sus equipos y promoviendo una relación más responsable con la tecnología.
“Juntos y juntas estamos construyendo un futuro mejor, donde la tecnología se utiliza de manera responsable y segura, beneficiando a toda la sociedad”, concluye Zurita.


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