Por Xavier León
El gobierno ecuatoriano propuso desde el año 2017 la implementación de “La Gran Minga Agropecuaria” como política pública para fomentar el sector agropecuario en el país.
Se trata de un conjunto de programas que tienen como objetivo consolidar “un sistema agroalimentario competitivo, sostenible e incluyente, que asegure a los productores el acceso a los recursos productivos, al mercado local e internacional, contribuyendo al desarrollo socioeconómico y a la seguridad y soberanía alimentaria” (MAG, 2017).
Este conjunto de programas está organizado bajo seis ejes que el MAGAP considera prioritarios:

Como vemos en la tabla anterior, los seis ejes impulsados por La Gran Minga Agropecuaria, son enmarcados en la mejora de la productividad, y no en la diversificación para la Soberanía Alimentaria, como veremos posteriormente con más detalle.
La Gran Minga Agropecuaria es una especie de continuación del llamado “cambio de la matriz productiva” a través del cual se pretende modernizar el agro ecuatoriano. La lógica es subordinar a los campesinos autónomos al agronegocio, ya que muchos de los cultivos y tecnologías agrícolas son destinados para abastecer a este sector.
Esto se evidencia en el detalle de las acciones que se están emprendiendo en cada eje de La Gran Minga Agropecuaria, como veremos a continuación:
Kits de fertilizantes y agroinsumos
Uno de los ejes que más se promociona en La Gran Minga Agropecuaria consiste en la entrega de un millón de kits de semilla certificada y agroinsumos a campesinos.
La forma más eficiente de inserción del agronegocio en las economías campesinas es la política de entrega de “kits productivos”, que están conformados por fertilizantes, agrotóxicos y semillas industriales (variedades de alto rendimiento e híbridas).
Estos kits son entregados a través de grandes casas comerciales de insumos que se especializan en el modelo de agricultura por contrato y cadena agroindustrial. Al mismo tiempo, la mayoría de las semillas repartidas en estos kits son de arroz y maíz híbrido, de variedades comerciales, y no de variedades locales que podrían estar relacionadas con la recuperación de la agrobiodiversidad.

Tomando en cuenta que estas empresas sumaron en el año 2017 más de 1.600 millones de dólares en ventas esto representa casi el 30% del total del PIB agropecuario ecuatoriano que en el año 2017 fue de 5.552 millones de dólares. Es través de estas grandes empresas de carácter monopólico en el sector agroindustrial que se reparten los kits agropecuarios en el país.
Lo cual además de consolidar la dependencia a las semillas y al paquete tecnológico de las variedades distribuidas por estas empresas, encadena a los agricultores a seguir comprándoles estas semillas para completar sus sembríos; y en el futuro, luego de terminado el subsidio, seguir con la dependencia tecnológica a estos paquetes.
La entrega de semillas certificadas calza de manera perfecta con la ley de semillas recién aprobada y su reglamento, que tienen como objetivo imponer el uso de semillas certificadas en todas las actividades agrícolas.
Aunque las políticas mencionen el apoyo a las organizaciones campesinas para que recuperen sus semillas nativas, y produzcan semillas y abonos, las leyes de semillas y sanidad agropecuaria dicen lo contrario. A través de La Minga Agropecuaria se entregan sólo semillas que consolidan la agricultura de la revolución verde, des- tinada a la agroindustria.
Títulos de propiedad
En el tema de la propiedad de la tierra se garantiza la creación de un fondo para la compra de tierras, lo que consolida una reforma agraria de mercado.
Bajo este esquema se pretende entregar 300.000 escrituras a fincas campesinas, que equivale a simplemente legalizar las tierras que ya están en manos campesinas, y no redistribuir la tierra por medio de una reforma agraria, como lo demandan las organizaciones del campo en nuestro país para superar los altos niveles de inequidad en el acceso a la tierra.
El monopolio de las agroindustrias contribuyó a la concentración de recursos básicos para la agricultura en el Ecuador, como se ve en la siguiente tabla.

La concentración de tierras en el Ecuador sigue manteniéndose en los propietarios de más de 100 Ha, mientras los agricultores pequeños y medianos de hasta 20 Ha siguen accediendo a una menor cantidad de la tierra disponible. La cantidad de Unidades Productivas Agrícolas (UPA)1 con menos de 5 Ha representan el 63.9% de todas las propiedades, pero apenas disponen del 6.3% del total de las hectáreas de tierra disponibles para la agricultura en la actualidad; contando en promedio con apenas 1,4 Ha por UPA (SIPAE, 2011). Es decir que la gran mayoría de campesinos del país cuenta con muy poca tierra para cultivar, pese al aumento de la frontera agrícola en el país. En el otro extremo la cantidad de UPAs con más de 100 Ha han disminuido solamente de 64.4% a 42.6%, y representan apenas el 2.2% de todas las propiedades, controlando mucha de la tierra disponible.
Esto nos muestra que en el Ecuador además de la legalización de la tierra, lo que realmente se necesita es una reforma agraria que genere una redistribución de tierras para que los campesinos cuenten con mejores condiciones para generar producción para la Soberanía Alimentaria.
Créditos agropecuarios
Según La Gran Minga Agropecuaria la obtención de créditos para los campesinos/as consiste en microcréditos inmediatos para fertilización, control de plagas, enfermedades y alimentos, para garantizar, en teoría, la producción para la soberanía alimentaria y la pequeña y mediana producción.
Sin embargo, cuando analizamos los créditos otorgados por las instituciones financieras públicas (BANECUADOR y CFN), de los más de 800 millones de dólares que se han colocado desde enero del 2017 hasta julio del 2018, la mayoría son para ganado bovino, maíz duro para balanceados y cacao, es decir para actividades que son intensivas o destinadas para la agroexportación o el agronegocio.

Como vemos en la tabla anterior, la tendencia de los créditos que la banca pública ecuatoriana ha otorgado en los dos últimos años, desde que se implementó La Gran Minga Agropecuaria, ha sido a otorgar préstamos para producción que no fomenta la diversificación para la Soberanía Alimentaria como se menciona en el art. 281 de nuestra Constitución.

Los créditos para el sector agropecuario no han cambiado la situación de los productores pequeños, que no logran acceder a financiamiento para impulsar o fortalecer actividades que generen Soberanía Alimentaria.
Riego
En cuanto al riego, La Gran Minga Agropecuaria pretende aumentar aproximadamente 100.000 Ha con irrigación, mediante incentivos económicos, construcción de pozos y reservorios, entre otras actividades (MAG, 2018).
Sin embargo, cerca del 80% de las fincas campesinas no acceden a riego; el riego existente está destinado a grandes producciones principalmente para actividades agroindustriales. El porcentaje de hectáreas irrigadas no ha variado significativamente en los dos últimos años como se puede ver en el gráfico a continuación:

La política para mejorar el acceso al riego parece no haber aumentado el número de hectáreas irrigadas según se había planificado en La Gran Minga Agropecuaria.
Por otro lado, las principales actividades agropecuarias que acceden a riego son arroz, banano, cacao y caña de azúcar. Con excepción del arroz, todas estas actividades son para el abastecimiento del modelo agroindustrial exportador, y no para la Soberanía Alimentaria.

Podemos ver que los cultivos donde se prioriza el riego no han variado significativamente; en el caso del banano y la caña de azúcar el agua para riego se concentra sobre todo en las grandes haciendas e ingenios bajo control del sector agroindustrial. La política de La Gran Minga Agropecuaria en ese sentido no presenta acciones específicas para desconcentrar y privilegiar el acceso a riego por parte de la agricultura campesina diversificada.
Seguro agrícola (AgroSeguro)
Como en los casos anteriores, el seguro agrícola implementado por el MAGAP se ha concentrado principalmente en cultivos agroindustriales, promoviendo de esta manera el monocultivo intensivo, en desmedro de la diversificación.
Por ejemplo, el AgroSeguro implementado por el MAG cubre un costo máximo de 1.500 USD por agricultor para cultivos de palma, cacao, café y plátano, mientras para el resto de cultivos se cubre apenas 700 USD (MAG, 2018b), es decir que los cultivos agroindustriales y de agroexportación son los más cubiertos bajo este esquema.
En el caso del maíz, por ejemplo, se está creando una especie de subsidio a la agroindustria con este seguro, ya que el mercado del maíz en la actualidad está controlado por pocas empresas: PRONACA, AGRIPAC y las agrupadas en la Asociación de Fabricantes de Alimentos Balanceados (AFABA). Además de ser un producto que no está destinado al consumo humano, sino al de animales que son criados por estas mismas empresas para el consumo final en los supermercados del país, se desincentiva la producción de animales de corral de pequeñas fincas que pueden ser vendidos directamente en los mercados locales.
El Seguro Agrícola, nuevamente, no estaría priorizando lo mencionado en La Gran Minga Agropecuaria en cuanto a diversificación y Soberanía Alimentaria. Esto podría provocar que los campesinos aumenten la producción de monocultivos para la provisión de la agroindustria, siguiendo un patrón de concentración que no redistribuye adecuadamente los ingresos y, por el contrario, garantiza la ganancia mayoritaria de los grupos agroindustriales que dominan estas cadenas.
Asistencia técnica y mecanización agrícola
Parte de la modernización del agro incluye la mecanización y la asistencia técnica. La Gran Minga establece el financiamiento para la compra y/o renovación de maquinaria y equipos; la formación de 4.500 técnicos promotores campesinos, quienes darán asistencia técnica gratuita a 500.000 productores (MAG, 2018). Habrá además capacitación para la creación de gerentes y operarios de las empresas campesinas.
Generalmente se financia equipos de gran envergadura como tractores y cosechadoras. En campañas anteriores del MAG se ha priorizado la maquinaria diseñada para monocultivos intensivos, y no la de menor tamaño que pueda favorecer cultivos para la alimentación local.
Por ejemplo, cuando se implementaron en el gobierno anterior las Escuelas de la Revolución Agraria (ERAs), éstas priorizaron la entrega de maquinaria agrícola de gran tamaño, más como una medida populista que una opción para incentivar que la gente salga del monocultivo 2.
Acceso a mercados
La Gran Minga Agropecuaria funciona con una lógica de cadenas, colocando a los campesinos en la posición de micro empresarios que entran en relaciones contractuales con grandes empresarios (agroexportadores y agroindustriales).
Para alcanzar las metas de La Minga se han priorizado algunas cadenas agroproductivas. Para la cuenca baja del Río Guayas se ha priorizado:
- Para el consumo interno nacional, las siguientes cadenas: maíz/soya y proteínas animales, arroz y subproductos, plátano, caña de azúcar (azúcar, panela y alcohol)
- Cultivostropicalesparalaagroexportación:banano,cacao,maracuyá, mango, palma aceitera y derivados, café.
Para la región andina se han priorizado: hortalizas frescas y congeladas (éstas últimas con fines de exportación), frutales andinos (mora, uvilla, tomate de árbol), quinua, lácteos, carne y papa.
Para la región amazónica se han priorizados las frutas tropicales como pitahaya, naranjilla, productos maderables y no maderables; miel de abeja, stevia y canela.
Como vemos, al igual que los casos anteriores, se incentivan cultivos que no necesariamente fomentan la producción para la Soberanía Alimentaria.
Conclusiones
Las políticas implementadas bajo el paraguas de La Gran Minga Agropecuaria, como hemos visto, están enfocadas en beneficiar un modelo de producción basado en el monocultivo intensivo para el abastecimiento de la agroindustria local y para exportación.
Realmente muy pocas de las acciones propuestas generarán un cambio que privilegie la pequeña y mediana producción campesina para la Soberanía Alimentaria, que es a donde deberían ir destinadas nuestras políticas agrarias según lo que dice nuestra Constitución en el Art. 281.
Uno de los aspectos más preocupantes tiene que ver con que en forma reiterada se menciona el incentivo a la producción de maíz duro, caña, cacao, entre otros cultivos, que están en manos de grandes empresas agroindustriales y que controlan la cadena a través de mecanismos como la agricultura bajo contrato, que genera mayor concentración de la tierra y el agua en el país (León & Yumbla, 2010).
Finalmente, los costos ambientales de la promoción del modelo agroindustrial en las fincas campesinas y en los territorios son preocupantes, sobre todo en lo que tiene que ver con la contaminación de fuentes de agua, erosión del suelo y pérdida de fertilidad, efectos que seguirán acentuándose con políticas como La Gran Minga Agropecuaria.
…
- “Unidad de Producción Agraria: Es una extensión de tierra de 500 m2 o más, dedicada total o parcialmente a la producción agropecuaria, considerada como una unidad económica. Superficies menores a 500 m2 que mantengan características de las UPAs descritas, pero que hayan vendido un producto, durante el periodo de referencia” (Censo Nacional Agropecuario, 2000).
- La maquinaría entregada por el MAG no ha ido acompañada con un plan de capacitación que enfoque el uso de esta maquinaria a la diversificación; es más, mucha de esta maquinaría permaneció más de 4 años en deterioro debido a los trámites burocráticos del Ministerio, y por la falta de criterio claro de a qué tipo de agricultores y asociaciones se iba a destinar. http://www.el- mercurio.com.ec/432563-magap-demora-entrega-de-maquinaria-agricola-en-canar/#. VoFs3FThDIU
Referencias
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Brassel, F (2008). El régimen legal de la redistribución Agraria en el Ecuador. En A. Cornejo, C. Pastor, & Editores, Tierra Urgente. Quito: SIPAE.
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León, X., & Yumbla, M. R (2010). El agronegocio en Ecuador: El caso del Maíz. Quito: Acción Ecológica.
MAG (2017). Organizaciones productivas articulan con el MAG propuestas para la Gran Minga Agropecuaria. Quito: Ministerio de Agricultura y Ganadería del Ecuador. Recuperado el 27 de Agosto de 2018, de https://www.agricultura.gob.ec/organizaciones-productivas-articulan-con- el-mag-propuestas-para-la-gran-minga-agropecuaria/
MAG (29 de Diciembre de 2017b). MAG inicia entrega de kits agrícolas subsidiados para el ciclo de invierno 2018. Recuperado el 20 de Agosto de 2018, de Ministerio de Agricultura y Ganadería del Ecuador: https://www.agricul- tura.gob.ec/mag-inicia-entrega-de-kits-agricolas-subsidiados-para-el-ciclo- de-invierno-2018/
MAG (2018). Los ejes de la Gran Minga Agropecuaria. Quito: Ministerio de Agricultura y Ganadería. Recuperado el 28 de Agosto de 2018, de https://www.agricultura.gob.ec/los-ejes-de-la-gran-minga-agrope cuaria/
MAG (19 de Septiembre de 2018b). AgroSeguro. Obtenido de Ministerio de Agricultura y Ganadería: https://www.agricultura.gob.ec/281-772- agricultores-beneficiados-con-el-seguro-agricola/
MAG-SIPA (10 de Septiembre de 2018). Sistema Integrado de Información Pública Agropecuaria. Obtenido de http://sipa.agricultura.gob.ec /index.php
SINAGAP (2018). Estadísticas agropecuarias. Quito: MAG. Recuperado el 16 de Agosto de 2018, de http://sipa.agricultura.gob.ec/index.php
SIPAE (2011). Atlas sobre la tenencia de la tierra en el Ecuador. Quito: SIPAE.


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