Existen canales específicos para pedir ayuda y frenar copias. La respuesta cambia cuando el material es íntimo o involucra a menores.
NOTA PERIODÍSTICA | SEGURIDAD DIGITAL
Los deepfakes no siempre son una broma o una imitación. Cuando una imagen o un video íntimo utiliza el rostro de una persona sin su consentimiento, el impacto puede ser especialmente grave. En estos casos, actuar con rapidez importa, pero hacerlo con orden también.
ESET Latinoamérica recomienda comenzar documentando el contenido: capturas de pantalla, URL, usuario que lo publicó, fecha, hora y cualquier texto asociado. Aunque resulte incómodo conservar esas pruebas, pueden ser necesarias para solicitar la retirada del material o presentar una denuncia.
Después, evita alimentar la publicación
Responder públicamente, discutir con quien difundió el contenido o compartirlo para “desmentirlo” puede aumentar su alcance. ESET aconseja priorizar los canales de reporte de la plataforma y describir de forma concreta el motivo de la denuncia: contenido íntimo no consentido, suplantación, acoso, fraude o vulneración de la privacidad.
Herramientas especializadas
Cuando se trata de contenido íntimo no consentido, existe StopNCII.org. El servicio genera una huella digital del archivo para que las plataformas participantes puedan identificar posibles copias sin necesidad de publicar el material.
Si las imágenes o videos corresponden a una persona menor de 18 años, el archivo de ESET menciona TakeItDown.NCMEC.org, que utiliza un sistema similar. En situaciones que involucran a menores, también puede ser necesario acudir a autoridades competentes.
Las redes también tienen sus propios mecanismos
Plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, YouTube y X permiten reportar publicaciones. No todas usan el término “deepfake”, por lo que ESET recomienda explicar el problema en términos claros: quién aparece, por qué no existe consentimiento y qué consecuencia puede generar.
Google también permite solicitar la retirada de determinados resultados del buscador. Sin embargo, ESET recuerda que quitar un resultado de Google no equivale a borrar el archivo original: el contenido puede seguir alojado en la web que lo publicó.
Si sigue en una página web
Puede ser necesario contactar directamente al responsable del sitio, a su área legal o de privacidad y solicitar la eliminación. Conserva las respuestas por escrito. Las opciones legales dependen del país y del uso dado al material, por lo que un caso serio puede requerir asesoría especializada o la intervención de autoridades.
La explicación concreta suele funcionar mejor que la técnica
Decir únicamente “esto fue creado con inteligencia artificial” puede no ser suficiente. ESET insiste en que el reporte debe explicar el daño: fraude, acoso, suplantación, contenido íntimo no consentido o vulneración de la privacidad.
Frente a un deepfake íntimo, el objetivo es reducir la difusión sin destruir la evidencia que puede ayudarte a reclamar. Guardar pruebas, reportar en varios frentes y utilizar canales especializados son, para ESET, pasos fundamentales para recuperar control de la situación.


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